Hermelinda Tiburcio Cayetano, trabajadora social, integrante de K’inal Antsetik, Chilpancingo, Guerrero.

Hermelinda Tiburcio es trabajadora social y activista en la zona mixteca de Guerrero. A raíz de la denuncia presentada al ministerio público por la corrupción y la violación de los derechos económicos de las mujeres y las poblaciones indígenas, fue amenazada y sufrió un intento de homicidio. Por su seguridad tuvo que salir de su estado temporalmente.

Soy Hermelinda Tiburcio Cayetano, indígena nasabi (mixteca), y pertenezco al municipio Tlacoachistlahuaca, en la Costa Chica de Guerrero. Soy parte de la organización “K’inal Antzetik”, que en lengua maya tzeltal quiere decir Tierra de Mujeres.

Estuve presente en el proyecto piloto de La Casa de la Mujer, existieron seis en el país y tenían como propósito acompañar a las mujeres embarazadas en la prevención de la mortalidad materna y de la violencia. Desde el principio realizo mi trabajo en La Casa de la Mujer de Guerrero, actualmente ya está en operación constante y se enfoca en la cultura del buen trato. Promovemos la conciencia de la mujer, que decida sobre su cuerpo, cuántos hijos quiere tener y, además, prevenir la violencia de género. Aún ahora, muchas mujeres fallecen porque el marido las golpea durante el embarazo; muchas de ellas por no recibir atención con tantos partos, tienen bajas defensas y hasta con una gripe pueden morir.

Exige a las autoridades que actúen

para que México deje de ser uno de los países más peligrosos del mundo para las personas defensoras de derechos humanos.

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En 1999 nuestro principal reto era que las mujeres acudieran a los hospitales, ellas no querían debido a que no hablaban español y las maltrataban. Las defensoras comenzamos a sensibilizar a la comunidad respecto a la importancia de que se atendieran. Para el 2003, logramos que el parto fuera gratuito en el estado, fuimos pioneras en esa iniciativa.

Al principio, defendíamos muchas causas, yo trabajaba previniendo la tala de árboles. Entre el 98 y el 99, comencé a ser perseguida por el Ejército, el gobierno del estado, el gobierno federal. Sucedió que el 21 de mayo o junio de 1998, violaron a tres mujeres y asesinaron a dos personas en el barrio San José. Fue un caso sonado, este caso se presentó también ante la ONU, entonces las cosas se pusieron difíciles, fuimos a la comunidad a investigar y por eso me dictaron una orden de aprehensión. La persecución que viví me hizo modificar mi vida.

Para el 2001 gané el Premio Nacional de la Juventud y el Premio Estatal al Mérito Civil en Guerrero, por la defensa de los pueblos indígenas y la Secretaría de la Mujer, lo que logré con éstos fue visibilidad para entrar en la vida pública y política del estado. Sin embargo, los atentados siguieron, incluso un hombre me disparó pero la pistola se trabó. Durante el 2010 comenzaron las amenazas constantes, en las carreteras, donde ponían piedras, palos, me tenia que andar con mucho cuidado, en 2012 me intentaron sacar de un hotel…

No tengo la vida de una mujer ama de casa, muchas mujeres me cuestionan “¿por qué te arriesgas?”. Para mí es un privilegio defender los Derechos Humanos, no me voy a esconder debajo de la cama. Tengo que seguir con lo que hago hasta ahora, porque muchas mujeres fallecieron haciendo estas cosas, luchando por lograr leyes de igualdad y de dignidad y a mí me toca poner todo esto en práctica. A partir de que me volví visible, les decía “no esperen a venir a mi funeral, protéjanme ahora que estoy viva”. Hoy tengo la oportunidad de que la Red de Defensores me proteja, sigo recorriendo comunidades para acompañar a mujeres al Ministerio Público, aunque la justicia no avanza, seguimos creyendo y no nos quedamos calladas. Sé que lo que hacemos ayuda también a muchas defensoras que están aisladas en sus comunidades, también por ellas es la lucha.

A veces pareciera que el gobierno quiere acabar con los defensores, los dirigentes, las organizaciones para tener un pueblo ignorante y manipulable. Por eso debemos seguir adelante, para que la gente, las mujeres —no importa su raza—, sepan que su palabra vale y su cuerpo también.

 

Blog K’inal Antzetik Guerrero http://kinalgro.blogspot.mx/

Facebook K’inal Antzetik Guerrero https://www.facebook.com/kinalgro

“La lucha por ser dueñas de su cuerpo” por Daniela Rea con fotos de Prometeo Lucero, 5 de octubre de 2014, Domingo, El Universal, http://www.domingoeluniversal.mx/historias/detalle/La+lucha+por+ser+due%C3%B1as+de+su+cuerpo-2894

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