Jesús Robles Maloof, abogado y ciberactivista, México, D.F.

Jesús Robles Maloof es integrante de New Media Advocacy y Propuesta Cívica, así como miembro del colectivo de activistas digitales Contingente Mx. Defiende casos de activistas amenazados, estudiantes detenidos ilegalmente durante protestas y defensores de migrantes, entre otros. Denunció públicamente estar bajo vigilancia electrónica, con sus cuentas hackeadas y sus teléfonos intervenidos.

Tengo aproximadamente 23 años defendidendo derechos humanos y desde hace dos y medio colaboro en una propuesta civil, donde brindamos servicios legales a diversos casos. Soy abogado de oficio, pero la manera en que asumo mi profesión es a través del compromiso las 24 horas.

En México, defender los derechos humanos es una actividad que busca salvar vidas porque no hemos alcanzado un momento donde podamos integrar una cultura mucho más sofisticada o tolerante. Aquí se vive una tragedia humanitaria de dimensiones históricas, es un momento donde se han perdido vidas en forma de crímenes de lesa humanidad, de violencia extrema y creo que no hemos entenido la dimensión de lo que está pasando, será como despertar de una pesadilla para estar en otra.

Tenemos la obligación de no dejar pasar los eventos violentos; analizarlos, atenderlos. Los defensores y defensoras tienen la obligación de sobrevivir, no por hablar desde la martirización, pero es una realidad que nuestro trabajo se plaga de acosos, nos buscan el lado más vulnerable que viene de la familia. Las amenazas lo único que han logrado es que me prepare mejor, por ejemplo, en contextos de manifestaciones y de confrontación social, que haya aprendido a aprovechar los espacios que no han sido coptados por el poder, como los medios sociales.

Exige a las autoridades que actúen

para que México deje de ser uno de los países más peligrosos del mundo para las personas defensoras de derechos humanos.

¡Alza la Voz!

Aunque no debemos ver a las redes como una panacea, son herramientas que permiten, con creatividad y convicción, no sólo difundir una idea sino articular causas. Los primeros momentos de los medios sociales fueron dorados, había mucha participación de personas con altos niveles de información y conciencia, conforme fue expandiéndose, más grupos de la población se interesaron y, como todo, hay un uso recreativo, incluso fútil. La última etapa de éstos se caracteriza por la persecución, por el intento de control, la censura, cuando el poder político ha buscado obstruir estos espacios.

¿Por qué seguir?, preguntan; en lo personal, todo comienza con esos momentos gratificantes en donde logramos defender y salvar la vida de muchas personas. Se debe tener claro es que no podemos hacer todo y por eso debemos apelar a la estrategia. Lo que a mí me da fuerzas es saber que la persona que esté sufriendo un abuso y no tiene voz, todos juntos podemos lograr no sólo que tenga voz sino también rostro. Su historia nos permitirá ponernos en su lugar y reflexionar. No considero que nuestro trabajo sea muy especial o sea superior a otro, no somos héroes, es una tarea, una función social —que en México es de alto riesgo—, no necesariamente lo realizan personas excepcionales, aunque hay algunos entre nosotros que los son y no lo son por ser defensores sino por lo que han logrado, por la entrega total que tienen.

Los derechos humanos son nuestra ética ante el abuso y la violencia; esta respuesta empieza con un sentimiento personal de indignación, de angustia incluso, entonces esa respuesta siempre demanda más de ti, demanda un reto, es decir qué más puedo hacer para mantener una vida de un defensor, de una víctima y entonces, en ese contexto, no me decepciono, por el contario exijo más.

En este momento la impunidad ha cimbrado los movimientos sociales disidentes y los defensores de derechos humanos son la verdadera oposición a un sistema que busca librarse de obstáculos. Sólo quienes resisten podrán lograr el cambio. El mayor reto que tenemos es no quedarnos callados.

¡Ayúdanos a esparcir la voz!

¡Conoce la historia detrás de un defensor/a!