Saúl Torres Barbosa, defensor del medio ambiente, Comité pro Defensa Parque Benito Juárez, Tijuana, Baja California.

El Comité con el que participa obtuvo el apoyo de varios diputados e interpuso una solicitud de amparo para impedir que siguiera el proyecto. A pesar de esto, se iniciaron las obras de construcción en septiembre de 2013. Al protestar en la zona, él y su compañero Eliseo Sandoval fueron desalojados de manera violenta.

Nací en Guadalajara, Jalisco, pero desde el año de 1981 la ciudad de Tijuana me adoptó. Trabajé 18 años en Estados Unidos como obrero en una fábrica hasta que sufrí un accidente de trabajo.

Comencé a preocuparme por cosas que suceden en la comunidad y en las playas; preocuparme por los demás, no sólo por mi familia y más allá de las cuatro paredes que son mi hogar. Empecé a conocer gente, participar con ellos y asumir ciertas responsabilidades; entender con cada proyecto y cada comisión que se me asignaba, lo que estaba pasando. Así es como uno entiende que detrás de cada manifestación o denuncia no sólo se encuentra la inconformidad de la gente, sino un problema mucho mayor, que es la corrupción de las autoridades, y confrontarse con ellos es una batalla larga y desgastante.

Me fui involucrando cada vez más y mis actividades fueron creciendo. No sólo era trabajar con los problemas que tenemos en la colonia sino que me fui más allá, a defender los espacios públicos, medio ambiente, la ecología y el patrimonio cultural.  De pronto ves que hay proyectos y obras que están violentando leyes o nuestros propios derechos establecidos en la Constitución, entonces ya no basta con ir ante autoridades municipales o estatales, tienes que ir hasta con el gobierno federal.

Exige a las autoridades que actúen

para que México deje de ser uno de los países más peligrosos del mundo para las personas defensoras de derechos humanos.

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Iniciamos como personas agrupadas con la comunidad, haciendo invitaciones para defender el parque Benito Juárez. Este movimiento sentó un precedente porque descubrimos que el gobierno estatal había elaborado una ley de asociaciones públicas privadas, precisamente para apropiarse de esos bienes públicos (como el parque), para dárselo a la iniciativa privada. Con esa nueva ley le quitan al pueblo lo que es suyo para beneficiarse y además financiar sus obras con nuestros impuestos.

Formamos dos asociaciones civiles, la primera para defender el parque Benito Juárez, en ella buscamos la defensa del medio ambiente y la ecología. Así fue como la gente empezó a simpatizar y agruparse con nosotros, con el propósito de defender el parque, el medio ambiente. Después tuvimos que ampliar el objeto social, para defender el patrimonio cultural público, pues detectamos que la autoridad municipal se apropiaba predios, destruía monumentos históricos para hacer proyectos que no siempre benefician a la gente.

Pese a que la defensa del parque Benito Juárez no nos favorece, nosotros seguimos buscando que nos escuchen para que no construyan ahí un centro comercial. Hemos comenzado a tocar las puertas incluso de instancias internacionales. Logramos parar proyectos en donde descubrimos que querían reconstruir el centro histórico, sin trabajo alguno de conservación, además encontramos que estaban en juego intereses de empresas extranjeras y los gobernantes.

La labor de defensa se ha convertido más en una carrera de resistencia, en esta lucha incluso el arzobispo intentó desprestigiarnos y me han robado tres vehículos. Una administración dura tres años, viene la nueva administración o el cambio de gobernador, y es más difícil fincar responsabilidades por lo que no hizo una administración pasada.  No sabemos cuánto tiempo va a pasar, saben como hacer que el proceso sea muy largo, agotar instancias nacionales, seguir a nivel internacional, y así ir alargando aún más, para entonces los responsables no estarán aquí.

En mi caso he tenido apoyo de un círculo muy reducido de personas, de la familia no, en el matrimonio nos conocimos siendo otros y de pronto el hecho de que defienda estas causas hace que me vean como si fuera otro. Pero así estaré hasta que me muera, no voy que claudicar yo tengo esa fuerza.

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